Música


Música para bebés (de 12 a 24 meses)

Para los padres: Las clases de música para bebés están pensadas también para los padres. La clase de música es el momento de la semana que nos regalamos para disfrutar de nuestros hijos y afianzar el vínculo desde esa edad tan temprana. Estimularles y cantar con ellos, tener en común juegos, canciones, rimas, masajes que luego podéis hacer en casa son los objetivos comunes que tiene esta actividad.
Expectativas: La clase de música siempre tiene que ser un lugar de tranquilidad y diversión. A tan temprana edad, no podemos pretender que sea una clase totalmente reglada y que los niños estén prestando atención al cien por cien durante toda la sesión. En clase nunca exigimos, sino que jugamos. Con paciencia y amor vamos consiguiendo los objetivos sin olvidar que el principal es que los bebés estén felices. Cada bebé tiene su momento de responder a las actividades y cada uno responde antes a la actividad que más le gusta. No debemos entrar en comparaciones con los demás bebés. Disfrutemos y conozcamos la manera de expresarse de nuestros hijos.Es normal que un grupo avanzado en sesiones de música para bebés responda más que un bebé que se acabe de incorporar a las clases. Éste en seguida se pondrá al día en la dinámica. 

Sesiones y duración: A tan temprana edad, es indispensable que repitamos rigurosamente la misma sesión un número determinado de veces. Hay que repetir para que reconozcan las actividades y tengan muchas oportunidades de intervenir y responder a los estímulos. No olvidemos que los bebés son muy vulnerables al entorno: un día nublado, tener sueño o una molestia en la encía pueden ser el detonante para que ese día no estén del todo dispuestos. No pasa nada, haremos la sesión y la próxima vez responderá mejor.
Las sesiones duran 45 minutos una vez a la semana para niños.
Trabajo en casa: Todo el material que se aprende en clase debe estar apoyado con un trabajo en casa. Escuchar las audiciones, hacer los masajes antes de dormir, seguidos de una nana y practicar los juegos didácticos que aprendemos en clase o bailar con los tíos o los abuelos en el salón son buenos ejemplos de cómo hacer que los niños tengan un ocio sano, divertido y educativo. Ese trabajo en casa se agradece en las sesiones y ayuda a que la actitud del niño al venir a clase sea positiva. Es muy importante que los bebés vengan muy contentos a clase de música.
Actitud en clases: Los bebés sufren muchos cambios emocionales debido al crecimiento físico, mental y emocional tan acentuado que experimentan en sus primeros años de vida. Esto tiene unas consecuencias en el comportamiento. Si un bebé llora mucho en clase, el padre deberá salir con él antes de que contagie el ánimo a otros bebés de la clase. Luego intentaremos que entre más calmado. Si un bebé no está prestando atención a la actividad es mejor dejarle tranquilo un rato y que luego se incorpore por si mismo cuando vea como los demás nos lo pasamos bien, etc.
-Contenido general de las clases-

Cuento: El contenido de los cuentos es musical, los personajes responden a sonidos de instrumentos que luego tenemos que reconocer en ejercicios auditivos.
Masajes: Para los bebés es el momento de relajación. Los primeros días cuesta mucho hacerles acostarse en sus colchonetas pero cuando comprenden que van a recibir carantoñas se emocionan y buscan las colchonetas para acostarse y dejarse hacer los masajitos. Para ayudar a crear el clima de relajación, podemos cantar una nana y luego proceder a dar el masaje. 

Esquema corporal: Trabajamos la coordinación y el reconocimiento de las partes del cuerpo con ejercicios. Al principio, en algunos ejercicios los padres son los que muestran cómo se hacen y luego los bebés acaban por hacerlos solos a medida que van trabajando los ejercicios en clase y en casa. Los ejercicios son dinámicos y de un constante diálogo entre la profesora, los padres y los bebés.

Conocimiento: Canciones y juegos nos harán descubrir nuestro entorno y reconocerlo.

Ritmo: En las primeras sesiones son ejercicios de estimulación en la que el bebé interviene de una forma más pasiva, los padres percuten pequeños ostinatos acompañando canciones que cantamos en clases. Siempre hay contacto con los instrumentos de pequeña percusión corporal y a medida que transcurren las sesiones cuando el bebé se va familiarizando con los ritmos, pasan ellos mismos a trabajar ecos rítmicos, cualidades sonoras y pulso con juegos y material de percusión infantil. También trabajamos ritmos con rimas y juegos.

Audición: Aprender a escuchar música desde una temprana edad es quizás uno de los objetivos más importantes. El lenguaje hablado pasa a un segundo plano. Vamos a descubrir qué cuenta la música y qué sensaciones nos transmiten las melodías al sonar. Las audiciones se ambientan con juegos con movimientos que van en consonancia con lo que suena, con dramatizaciones de cuentos ambientados en la estructura de la obra, con movimientos en corro y sonidos que nos hagan reconocer la aparición de un animal en determinada audición, etc.

Danza: Bailar es un reflejo físico de lo que estamos escuchando. Es una herramienta divertida en la que se trabaja muchísimo la coordinación y los lazos afectivos entre los miembros del grupo. Además, con los ejercicios de baile son muy buenos para desarrollar la memoria musical. Que un bebé reconozca la canción que suena y enseguida se ponga a moverse con los pasos aprendidos es algo que ocurre a pocas sesiones de empezar.

Música para niños (3, 4, 5 y 6 años)

Los niños, desde la primera clase, son músicos. La música es estímulo y descubrimiento, y más cuando se trata de transmitirla a los niños. La asimilación de conceptos musicales por medio de juegos, la educación del oído, la ejecución de patrones rítmicos, la experimentación instrumental, el movimiento natural dentro de la música, la estimulación y la coordinación son los objetivos fundamentales en esta primera etapa de la educación musical. 

 

La idea que un niño se hace cuando sus padres le invitan a las clases de música es la de llegar al aula e interpretar un instrumento junto con otros alumnos. Muchas veces se encuentran con un montón de conceptos abstractos que se alejan de esa primera idea tan acertada de lo que significa ser un músico. Tocar, cantar, percutir y bailar junto a otros es disfrutar de la experiencia musical y eso debe estar presente desde la primera clase. También es importante que el aprendizaje de los contenidos teóricos siempre se haga por medio de divertidosjuegos y cuentos.

-La meta de las clases dirigidas a los grupos infantiles es-

-Que los alumnos participen, descubran y trabajen todo su potencial creativo y musical disfrutando de la experiencia musical en todas las clases.

– Que despierten y desarrollen todas las cualidades auditivas y psicomotrices que hacen falta para empezar a dedicarse a tocar un instrumento y a cantar.

– Que conozcan y experimenten las distintas formas de hacer música en grupo.

Profesora: María Barrancas
Profesora: Alea Esteban
Precio: 50€/mes

Coro de niños

La edad de los alumnos supone un caldo de cultivo excelente en cuanto a deseos de expresarse, aprendizaje contínuo y ebullición emocional, con una mezcla (general) de la soltura de los más pequeños y los recelos algo más tímidos de los más mayores. El taller de coro tratará de canalizar estos factores, trabajando la expresividad individual y colectiva, creando un clima de relajo y solidaridad en el que poco a poco se vaya eliminando la timidez, el paralizante miedo al error y en el que las diferencias vocales o de experiencia se asuman con total normalidad, pues son propias de cualquier grupo humano. Siendo la voz, como hemos dicho, un instrumento tan personal y tan proclive a acusar las emociones o los miedos, el trabajo humano en el  colectivo pasa a situarse en un primer plano y el objetivo principal se convierte en conseguir el disfrute colectivo.

Profesora: Malela Durán

Horario: Jueves, de 17:15 a 18:15.

Precio: 25 €/mes

.

Lenguaje musical

Es tan satisfactorio saber leer un libro como entender una partitura. El primero te cuenta una historia y el segundo, una melodía. En las clases de lenguaje musical se aprende a entender la música desde dentro: las notas, los ritmos, los compases, la entonación… Todo lo necesario para descifrar el mundo de la música escrita. Es una leyenda eso de que leer partituras es difícil y aburrido. Para nosotras es una de las partes de la música que despiertan más entusiasmo. Las clases se adaptan al nivel de los alumnos.

Horarios y profesoras:

Lenguaje musical aplicado al piano para niños de 8 y 9 años, con Carmen Vela
Lenguaje musical para niños de 11-12 años con Carmen Vela

Precios: 50€/mes (grupos de 4 o más personas).

 

Comments are closed.